Cuesta creerlo, pero una joven de 15 años víctima de violencia sexual ¡ha sido condenada a recibir 100 latigazos en público!
Pongamos fin a esta locura dándole al gobierno de Islas Maldivas donde más le duele: su industria turística.
Así es como podemos terminar la Guerra contra las Mujeres: alzando nuestra voz cada vez que sucedan atrocidades como esta.