Cuando
hablamos de igualdad no podemos echar
mano de la biología o los instintos y
las cuestiones naturales para justificar las diferencias entre sexos que crean
desigualdades. Ese es precisamente el
error de aquellas personas que, sin darse cuenta, no se apartan de lo que han
interiorizado mediante el aprendizaje.
Texto Suzanne
